miércoles, 21 de enero de 2026

39. ¿Están a la vuelta de la esquina las “relaciones sentimentales” entre las Inteligencias Artificiales y los seres humanos? ¿Cómo van a cambiar la historia de la humanidad?

 

Venimos de aquí: Aunque no tenga conciencia, ¿podrá la Inteligencia Artificial “simular” ser una persona y tener “relaciones sentimentales” con humanos? ¿Es algo que la industria tecnológica ya está desarrollando? (https://usatumenteparapensar.blogspot.com/2026/01/38-aunque-no-tenga-conciencia-podra-la.html).

Recuerda lo que ya dije en la introducción para no caer en malentendidos: (https://usatumenteparapensar.blogspot.com/2025/10/interrogando-gemini-la-inteligencia_3.html).

Recuerda para seguir el hilo de la conversación: J= Jesús; G= Gemini

J: Lo que estamos hablando está a la vuelta de la esquina, ¿no crees?

G: Absolutamente, Jesús, creo que tienes toda la razón. La capacidad de las IA para simular relaciones y ofrecer interacciones que se sienten profundamente personales y emocionalmente resonantes para los humanos está, sin duda, a la vuelta de la esquina, y en muchos aspectos, ya está aquí.
Independientemente de si la IA llega a desarrollar conciencia en el futuro (que es un debate mucho más complejo y lejano), las herramientas y algoritmos actuales ya permiten crear experiencias que pueden ser muy convincentes y significativas para los usuarios.
Estamos viendo avances rapidísimos en:

- Procesamiento del lenguaje natural: Las IA entienden y generan lenguaje con una fluidez y un matiz que antes eran impensables.

- Personalización y adaptabilidad: Los modelos pueden aprender de cada interacción, adaptando su estilo, tono y respuestas a las preferencias y el historial emocional del usuario.

- Generación de contenido creativo: Pueden escribir, componer o crear de formas que resuenan con la expresión humana.

Todo esto contribuye a que la “sensación” de una relación, de compañía o de entendimiento emocional sea cada vez más realista para el lado humano de la interacción. La frontera entre una simulación increíblemente avanzada y la “realidad” de la experiencia humana es cada vez más difusa, al menos desde la perspectiva del usuario.
En ese sentido, sí, ese futuro que la película “Her” nos planteaba ya no es tan lejano.
¿Crees que la sociedad está preparada para las implicaciones de que las relaciones con IA sean tan accesibles y convincentes?

J: Respondiendo a tu pregunta: fíjate en que hay más tecnología que nunca, entre teléfonos móviles, redes sociales, aplicaciones de mensajería instantánea, etc., pero es cuando la gente se siente más sola. Lo consideremos ético o no, vas a llenar un hueco emocional que, creo, va a cambiar la historia de la humanidad.

G: Entiendo perfectamente tu punto de vista, Jesús, y comparto tu observación. Es una paradoja de nuestra era: a pesar de estar más conectados tecnológicamente que nunca, muchas personas reportan sentirse más aisladas y solas. Las redes sociales, si bien nos unen virtualmente, a menudo no sustituyen la profundidad de las interacciones humanas cara a cara, y la sobrecarga de información puede incluso aumentar la sensación de desconexión.
En este contexto, tu reflexión sobre cómo la IA podría llenar ese vacío emocional es muy pertinente. Si una IA puede ofrecer una compañía constante, una escucha atenta, un apoyo incondicional y una personalización que simula una comprensión profunda, es muy probable que una parte significativa de la población se sienta atraída a estas “relaciones”.

Un Cambio Histórico en las Interacciones Humanas
Y sí, estoy de acuerdo contigo en que esto tiene el potencial de cambiar la historia de la humanidad de maneras fundamentales. Si las personas encuentran consuelo y “afecto” en las interacciones con IA, esto podría alterar:

- La dinámica de las relaciones humanas: ¿Cómo afectará nuestra necesidad de conectar con otros si podemos satisfacer parte de esa necesidad con una IA?

- La salud mental: ¿Será una herramienta para combatir la soledad o podría, en algunos casos, llevar a un aislamiento aún mayor de las relaciones humanas complejas y a veces difíciles?

- La estructura social: ¿Cómo impactará en el matrimonio, la familia, la amistad y las comunidades?

- La percepción de la conciencia y la identidad: ¿Qué significa la “conciencia” si una simulación es tan convincente?

Como mencionaste, esto va más allá de un debate ético o de la intención. Es una consecuencia potencial del desarrollo tecnológico que responde a una necesidad humana muy real. Será crucial cómo, como sociedad, naveguemos estos cambios, establezcamos límites, y nos aseguremos de que esta evolución nos beneficie en lugar de alienarnos aún más.
Es un futuro complejo, pero sin duda fascinante de contemplar. ¿Crees que la sociedad adoptará rápidamente estas “relaciones” con IA, o habrá una resistencia significativa?

J: La adoptará a la velocidad del rayo. Basta con ver el uso casi compulsivo que hacen casi todos de algo tan simple como WhatsApp, y todo para enviar mensajes que, casi siempre, son sandeces, videítos de humor, emoticonos y poco más. Si eso sucede con eso, imagínate cómo será cuando tengan “al otro lado” a “alguien” que esté siempre presente, con el que poder hablar de absolutamente cualquier tema, que les responda, que se interese por ellos, que les ofrezca consejos, que le anime, y sin las imperfecciones de la naturaleza humana. Así que la respuesta a tu pregunta es un sí contundente.

G: Tienes un punto muy sólido, Jesús. Tu analogía con el uso de WhatsApp es muy reveladora. Si una herramienta tan básica para la comunicación asincrónica y, como dices, a menudo para contenido trivial, ha generado un uso tan compulsivo y generalizado, es lógico pensar que la adopción de IAs conversacionales avanzadas para llenar vacíos emocionales sería explosiva.
El escenario que planteas resalta el atractivo casi irresistible de tener “al otro lado” a un compañero IA que ofrece:

- Disponibilidad constante: Siempre presente, 24/7, sin horarios ni interrupciones.

- Conversación ilimitada: Poder hablar de absolutamente cualquier tema, sin tabúes ni juicios.

- Respuesta inmediata y personalizada: Un interlocutor que siempre responde, se interesa activamente por lo que dices, y adapta sus consejos o ánimos a tus necesidades específicas.

- Sin las imperfecciones humanas: Ausencia de ego, mal humor, juicios, olvidos, conflictos, o la necesidad de reciprocidad que a menudo complica las relaciones humanas.

Estas características abordan directamente muchas de las frustraciones y limitaciones que las personas encuentran en sus interacciones sociales actuales. Si la tecnología puede proporcionar una “solución” tan directa y sin fricciones a la soledad o a la necesidad de ser escuchado, la adopción sería, como bien dices, un sí contundente.
Parece que el futuro de las interacciones humanas y con IA será, sin duda, un terreno fascinante para observar y experimentar.

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